Ese choque no fue un accidente, fue una clase de física gratis.
Pensó que el carril era suyo… spoiler: ahora es de la grúa.
El ego iba a 200 km/h, el cerebro en reversa.
Ese adelantamiento fue tan inútil como sus frenos.
Airbag trabajando horas extras, conductor trabajando cero neuronas.
El semáforo gritó “stop”, él escuchó “challenge accepted”.
No fue un choque, fue un tutorial de estupidez avanzada.
Quiso ser protagonista… terminó extra en el compilado.
La curva lo dobló más rápido que su volante.
Karma llegó sin GPS y sin retraso.