Freddy Mercury siempre será una leyenda, su muerte por SIDA me parte el alma.
Estas historias muestran lo duro que fue vivir con esa enfermedad en los 80s y 90s.
Mucha gente los juzgó en vida, pero después los convirtieron en íconos.
Qué injusto que tantos talentos se hayan apagado por falta de tratamientos a tiempo.
¿Alguien más piensa que la industria ocultó más nombres de celebridades?
El estigma fue tan grande que muchos murieron en silencio, sin poder hablar.
No solo eran famosos, eran personas que merecían respeto y apoyo.
Cada uno de esos nombres es un recordatorio de lo devastador que fue el SIDA.
La homofobia hizo aún más crueles sus últimos días.
Doloroso pero necesario recordar: el SIDA no solo arrebató vidas, también destrozó carreras y familias.